La importancia del contexto

En mi área de trabajo hay distintas miradas respecto a la forma en que se entiende el motivo de consulta, o bien "el problema" que lleva a alguien a pedir ayuda para resolverlo. Pero la mayoría de las veces, cuando un niñ@ y/o adolescente llega a consulta, ocurren dos fenómenos: pocas veces llegan por motivación propia y muchas veces llegan por solicitud de otros, ya sea sus padres, profesores, colegio, etc. que consideran que ÉL/ELLA tiene un problema, como si fuese un objeto defectuoso que requiere reparación.
Y entonces surge la pregunta del millón de dólares: Qué es primero, ¿el huevo o la gallina?. Mi respuesta es: no tengo idea, más bien pienso que el problema no se resuelve pensando en cuál fue primero, sino cuál es la relación entre el huevo y la gallina, o bien, por qué no pueden ser los dos simultáneamente y en relación. Se lee un poco complicado, pero tratemos de ponerlo en un ejemplo cotidiano: el famoso Trastorno por Déficit Atencional (TDA o TDAH).
Este diagnóstico ha traído bastante controversia en el último tiempo, lo que personalmente me alegra pues me parece muy bien que no aceptemos a priori una etiqueta sin pensarla en un contexto determinado. Porque si bien hay una descripción sintomática que nos hace pensar en un posible TDAH: impulsividad, baja capacidad para concentrarse y en algunos casos hiperactividad, lo cierto es que el contexto y las relaciones existentes en él, posiblemente van a darnos pistas respecto a la manifestación del cuadro y las posibilidades de lograr una mayor adaptación.
Con lo anterior no estoy diciendo que el origen de las dificultades descritas sea SOLO por el contexto, más bien creo que hay un componente biológico que podríamos decir, se manifestará y de una forma determinada de acuerdo al ambiente en el que el niñ@ y/o adolescente se desarrolle. Porque no es lo mismo estar en un colegio en una zona rural, que pertenecer a un colegio en zona urbana, o crecer en una familia acomodada en Temuco, que en una de escasos recursos en Santiago, o estar inserto en un ambiente de adultos exitosos y profesionales a un contexto de vulnerabilidad psicosocial. Y cuando escribo no es lo mismo, no estoy generando juicios adelantados ni señalando que un contexto es mejor (o más fácil) que otro, simplemente digo, NO es lo mismo. Distintas experiencias se movilizan, expectativas, ideas respecto a un@ mism@ y de los otros, de la sociedad y un sin fin de distinciones que generan diferentes escenarios para desarrollar vidas individuales e imposibles de generalizar.
Efectivamente. La descripción del cuadro en cuestión está más que estudiada, tampoco estoy diciendo que el TDAH no existe. Creo que en nuestra sociedad, donde privilegiamos de alguna forma el éxito, el desarrollo individual, la meta por sobre el proceso, un mundo donde la autodefinición está vinculada con "lo que hago" más que con "quien soy", por supuesto que el TDAH no sólo existe, sino que es un obstáculo que nos bloquea las posibilidades de expansión y crecimiento (según lo que nuestra sociedad considera como crecimiento). Pero me pregunto si los padres o los colegios de los miles de niñ@s y adolescentes de Haití están aproblemados porque alguno tiene dificultades para focalizar la atención, o bien quienes viven en la parte Oriente de nuestro mundo. Tengo mis dudas.
Y no sólo el contexto es parte importante de lo que nos permite distinguir un problema, sino que también, las relaciones en nuestros contextos inmediatos pueden mantener, intensificar o disminuir cualquier condición o "problema" que un niñ@ o adolescente tenga. Si como contexto tenemos una familia que valora y respeta la diversidad, que exige aprendizaje de acuerdo a las capacidades que ese niñ@ o adolescente tiene, cuyas relaciones están basadas en el respeto y buen trato y poseen una estructura relativa en sus rutinas, lo más probable es que ese niñ@o adolescente se sienta con mayores capacidades para enfrentar el mundo con las dificultades que tenga, se va a saber competente y va a tener claridad que está rodeado de una red que está ahí para apoyarlo y ayudarlo a crecer de acuerdo a sus tiempos y ritmos.
Como mencioné, no es el individuo (con su biología determinada) O el contexto, sino que es la relación entre ambos y la interacción que exista entre los diversos contextos y los miembros que la componen. La comprensión de un fenómeno determinado es bastante más compleja y menos lineal que el acuerdo social (o científico) para dar cuenta de la descripción de ese mismo fenómeno.
Esta idea por cierto tiene implicancias fundamentales en el espacio de psicoterapia, pues el trabajo clínico debiese incluir a todos l@s participantes de los diversos contextos de desarrollo, sus familias, colegio, pares, redes sociales o institucionales, e incluso cuestionar las ideas y creencias que sustentan lo que se concibe como "problema" y "solución"
En esta visión no hay nada excluyente, todo aporta mientras lo miremos en interacción permanente. Finalmente, no es tan distinto a lo que en una oportunidad expresó Ortega y Gasset: "Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo".


Comentarios